La cama

Resumen del invierno de mis 16 años: los fantasmas atormentaron mis sueños.

Durante ese invierno, llego una tía del norte a mi casa para hacer unos tramites en mi ciudad, y no hubo mucho tiempo para preparativos. Así que, la primer noche bajamos mi cama de mi cuarto y yo dormí en el sofá (muy incomodo), para que mi tía estuviese bien los días que pensaba quedarse. La noche siguiente, mi madre y mi tía, salieron a caminar y cuando volví de mi entrenamiento de voley, me encuentro con la novedad que encontraron una cama. Como estábamos cortos de ese elemento por la visita, decidieron traerla. La cama era de madera, común y corriente. Cuatro patas, los tirantes, nada fuera de lo común excepto por unas manchas que parecían ser de aceite pero que a nadie molestaron a la vista. La subieron a mi cuarto y armamos lo que seria mi nueva cama. Al menos durante los días que se quedaría mi tía. De todos modos la otra era plegable así que podía guardársela con facilidad. Esa, y las siguientes 4 noches fueron terribles! Tuve unas pesadillas que nada tenían que ver con mi estado de ánimo en ese momento. Pesadillas que me quitaron el sueño. Estoy recordando donde guarde el relato de esos sueños macabros, y así que en algún momento transcribiré parte de ellos. Tal vez a alguien le sirvan de algo. No obstante, en todos los sueños, aparecía la cama en la que estaba durmiendo. El primero fue en un cementerio. Estábamos una chica, un científico y yo sobre la cama, en medio de la tierra negra, revuelta. El suelo particular brillaba a la luz de la luna como si pequeñas estrellas estuviesen encerradas en los terrones de tierra. Teníamos miedo. Cada uno tenia un trozo de madera pero no sabíamos para que era. Sin embargo presentíamos que de un momento a otro vendría la bruja... la bestia... El relato del sueño sigue pero creo que no viene al caso. Otro sueño fue con una ninfa gigante, desnuda, con cara desfigurada y sonrisa macabra. Me atravesaba como si fuese transparente y al darme vuelta ella estaba muy lejos. Al mirar abajo, estoy parado sobre la cama. Al mirar de donde venia la ninfa veo el sol y al mirar hacia arriba veo a la bruja del sueño de la noche anterior. Ella entraba dentro mio y me hacia ver cosas horribles... gente a quien ella había sometido y corrompido... gente que hacia su voluntad esparciendo el mal por todo el mundo: drogadictos, asesinos, violadores, mujeres abortando... fue horrible y lo peor de todo es que a mis 14 años nunca vi como era un aborto, pero, años más tardes cuando vi vídeos de ese tipo de cosas, supe que ya las había visto en sueños. Y todo esto mientras estaba parado en esa maldita cama. El sueño siguiente fue un ritual en el cual estaba una chica con desnuda, acostada en la cama (ya saben a que cama me refiero), rodeada por otras chicas todas con túnica blanca, sosteniendo cada una una vela con ambas manos, mirando al centro donde yacía la joven. De pronto un ser con piernas negras y flacas la sacrifico y todo se oscureció... luego yo estaba entre las chicas que rodeaban la cama... yo era una de esas chicas ... y sentía un placer inmenso imaginándome el shock hemorágico, el malestar, la perdida de presión... el desvanecimiento y por ultimo la asfixia que precede a la muerte... Disfrutaba viendo la lenta agonía de la niña sacrificada y no quería cerrar los ojos, pero no controlaba ese cuerpo en el que me encontraba. De pronto como un destello vinieron a mi mente todos los recuerdos de esa persona, la cual había estado en incontables sacrificios, todos en la misma cama. Antes de terminar el sueño, pude observar como había manchas de todo tipo de fluidos sobre las sábanas que cubrían la cama. La ultima noche volvía a soñar, con la niña que había sido sacrificada. Estábamos en una plaza y ella me dacia que la habían visitado, y que no nos variamos más. Yo era su hermano, pero también era amigo de la chica dueña del cuerpo en el que había estado la noche anterior. Sabía lo que le sucedería y que ese era su último día de vida. Ella se despidió. Me quede solo. Sentí alivio porque ella no estaría más en este mundo lleno de sufrimiento. Me dispuse a irme cuando alguien que pasaba por el lugar me miro fijo. Me dio mala impresión y cambie de dirección. Otra persona hizo lo mismo, y otra y otra más... hombres, mujeres, niños, perros... todos me miraban. Todo se puso gris. Nada tenía color solo gama de grises. El tiempo se detuvo y una vos como un quejido agrietado llego en el viento, diciendo, "se supone que tu no debes estar aquí, nadie te ve pero yo si, eres testigo, y como testigo, ahora eres parte. Nadie te ve, sólo a través de mi, y a través de mi veras todo lo que se esconde en la oscuridad del mundo." Me desperté sobresaltado, con miedo y logré escuchar que mi madre respiraba con gran dificultad. Ella tenía problemas de asma, pero hacía muchísimo tiempo que no le asaltaban ataques de ese tipo. Pude oír también el sonido del televisor encendido que venia del comedor, debajo de mi cuarto. Supuse era mi padrastro que siempre se levantaba temprano para ir al trabajo. Intenté llamarlo para preguntarle que le pasaba a mamá. No podía controlar mi boca. Simplemente no tenia control de mi cuerpo. Estaba completamente anulado. Nuevamente comenzó el miedo. Supuse que estaba en algún tipo de trauma por la pesadilla. Sólo podía mover la cabeza y el torso así que pelee con mi cuerpo hasta lograr darme vuelta en la cama. La cabecera de mi cama daba a una baranda del entrepiso por la cual se podía observar el comedor. Pude ver a mi padrastro, con su taza del desayuno en la mano, mirando tranquilamente las noticias mientras seguía oyendo como mi madre se asfixiaba. Estaba impotente y perplejo sin lograr entender por que él no asistía a mi madre. Hasta que logre, peleando con mi boca, decir "Mamá...". Abrí los ojos y vi el techo de mi cuarto. Todo era un sueño. Rápidamente me asomé por la baranda para mirar abajo. Ahí estaba mi padrastro, con su taza en la mano y el televisor encendido en el canal de noticias. Tal cual lo vi en mi sueño. Le pregunte cómo estaba mamá. La llame en voz alta y me dijo que estaba todo bien. Demás está decir que todas esas noches fueron de insomnio. Primero por el susto y segundo porque me despabilaba tomando nota de lo que había soñado. Finalmente al quinto dia pregunte a mi madre de donde habian sacado esa cama, a lo cual ella respondió que la habían encontrado en la calle. Cerca de la casa. Le comenté entonces de los sueños que me atormentaban por las noches, y aprovechando que mi tía ya había terminado su visita, desarmamos la cama. Intentamos limpiar las manchas que tenía por segunda vez y no había forma de quitarlas. Evidentemente estas manchas habian estado ahi por mucho tiempo. Mamá tomo la decisión de desarmar la cama, la cortamos por completo en pequeños pedazos y la sacamos a la calle para que la lleve el recolector de basura. A partír de esa misma noche, se terminaron las continuas pesadillas. En conclusion cabe observar que, tal ves se deshicieron de la camara por algo más que las manchas. Pero soy el único que durmió en ella como para tener idea de que le provocaría a otra persona. No obstante, esto denota una sensibilidad a los objetos que pertenecen a las personas.

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