La cama
Resumen del invierno de mis 16 años: los fantasmas atormentaron mis sueños. Durante ese invierno, llego una tía del norte a mi casa para hacer unos tramites en mi ciudad, y no hubo mucho tiempo para preparativos. Así que, la primer noche bajamos mi cama de mi cuarto y yo dormí en el sofá (muy incomodo), para que mi tía estuviese bien los días que pensaba quedarse. La noche siguiente, mi madre y mi tía, salieron a caminar y cuando volví de mi entrenamiento de voley, me encuentro con la novedad que encontraron una cama. Como estábamos cortos de ese elemento por la visita, decidieron traerla. La cama era de madera, común y corriente. Cuatro patas, los tirantes, nada fuera de lo común excepto por unas manchas que parecían ser de aceite pero que a nadie molestaron a la vista. La subieron a mi cuarto y armamos lo que seria mi nueva cama. Al menos durante los días que se quedaría mi tía. De todos modos la otra era plegable así que podía guardársela con facilidad. Esa, y las siguientes 4 noche...